10.9.07

Baraka: La nueva babel

Director: Ron Fricke. Guión: John Brenkus. Fotografía: Ron Fricke. Música: Lisa Gerrard, Brenda Perry y Michael Stearns.

La nueva Babel

Baraka de inicio nos lleva en un viaje por las maravillas naturales del planeta, obra divina a la que animales y tribus primitivas se adaptan como si fueran extensión del mismo, con el consecuente respeto a la naturaleza en su totalidad; pero la amenazante masificación de la acción humana nos distancia de la naturaleza y rompe la conciencia del ser en el mundo, ahora es el individuo en la calle, el metro, el carro, quizás, en un momento de quietud, la artificialidad de un cubo de descanso, o un baño turco.

Baraka es selección, sin embargo es selección dentro de los cinco continentes, en 24 países y diversas culturas, climas, expresiones culturales, formas de relación del individuo con la naturaleza, perspectivas de un puñado de las grandes maravillas de la naturaleza; enfoques de un mismo rasgo cultural. Baraka es además contraste: entre degradación de recursos naturales y acusación expectante de algún aborigen; rostro humano y rostro animal; ciudad y naturaleza. Baraka es crítica ácida: ¿qué similitud tiene una serie de edificios multifamiliares en Sudamérica y un panteón de criptas elevadas, además del diseño apretado? Es contemplación, sueño, relajación, transe, melancolía, asombro, comunicación, ansiedad, angustia, símil: ¿qué rasgos comparten culturas contemporáneas y tradicionales? Ron Fricke ofrece imágenes del cuerpo como recinto de expresión.

El bullicio citadino lo encuentra Fricke en el subterráneo, las avenidas, estaciones de tren y en la misma disposición abigarrada de los edificios; pero también en una gran concentración humana que rinde culto a su dios.

Una estación del metro y los cruces de avenidas parecen presentar el pretexto a Fricke para realizar la identidad con la producción en serie de circuitos eléctricos y pollos. La expresión de la pobreza en un paso a desnivel o el trabajo de pepenadores, la prostitución, el trabajo infantil, familias en situación de calle; todo esto pasa a los ojos del espectador, tercero ausente que en el cambio a un ritmo lento, nostálgico, recibe el tiempo para ofrecer relaciones de su experiencia personal a la oferta saturante de Fricke. Porque la saturación es la constante en toda la expresión de la modernidad: producción avícola, electrónica, cigarros artesanales, circulación vial, aviones de combate y, también, en lo tradicional que sobrevive, como la adoración en lugares sagrados de Asia.

Las grandes masacres humanas son igualmente objeto de atención en Baraka, el dolor infringido por el propio ser humano: guerra y exterminio racial, expresiones que la tentativa nos lleva a circunscribir en la época actual, pero Fricke nos recuerda que en la antigüedad los grandes ejércitos ya pululaban en la faz de la tierra.

La muerte se presenta como el resultado de la acción degradante de la humanidad, pero también como ritual casi festivo. Casi al final, la noche, campanas, el baile rítmico. Pero el ser humano no sólo es actor de bestiales masacres, en contraste es creador de magníficas esculturas arquitectónicas que parecen ser parte del ritmo de la naturaleza y coexistir en armonía con el día y la noche; el paso del tiempo indica que la noche obscura podría ser el siguiente cuadro, para la eternidad, aún no grabado por Fricke.

Baraka en definitiva es expresión de la complejidad no sólo de sistemas sociales, sino de las diversas expresiones de los mismos: múltiples textos se entrecruzan, la interpretación de cada uno de ellos es motivo de debates, pero en Baraka se deja hablar sólo a las imágenes y la música, el resto es lectura individual.

Datos generales sobre el documental:

  • La palabra baraka es de origen suffi, cuyo significado se acerca al de "aliento de vida",
  • Es una producción estadounidense, realizada en 1992 bajo la dirección y fotografía de Ron Fricke. Duración: 96 minutos.
  • Se rodó en lugares como Tanzania, China, Brasil, Japón, Kuwait, Camboya, Irán, Nepal, Estados Unidos y Europa.
  • La banda sonora corrió por cuenta de Michael Stearns.
  • Fricke diez años antes de esta producción escribió, editó y fotografío Koyaanisqatsi.

30.12.06

Onibaba (Japón, 1964)

La condición humana en situaciones extremas. La naturaleza como fiel espejo de las pulsiones humanas. La guerra y la lucha por el poder dejadas en segundo plano, sólo existen en los diálogos de nuestros protagonistas, pero justifican su instinto de sobrevivencia.

Kaneto Shindô presenta en Onibaba al ser humano en condiciones primitivas, incapaz de valerse de la naturaleza para sobrevivir, se ve orillado a matar a los de su propia especie, en este caso para intercambiar sus armaduras y espadas por alimentos, quizás como representación de la onírica represión de la antropofagia.

Deseo, egoísmo, miedo a la soledad y superstición son el caldo de cultivo de esta fascinante historia que tiene como producto y resultado momentos de terror, todo lo anterior representado por la mascara de un Samurai, que habrá de llevar al rompimiento del frágil equilibrio de los tres protagonistas de la trama: la suegra y su nuera que no verán el regreso del esposo de ésta, y el emisario de la muerte del hombre que esperan inútilmente las dos mujeres.
Otras reseñas recomendadas:
La tetona de Fellini
Miradas al Cine
El Criticón
Pasadizo
Videodrome
DVDTimes
Mandiapple
SaruDrama
DVDReview
Toho Kingdom

16.12.06

Oliver Twist (David Lean, 1948)


Una hermosa mujer corre angustiada por la serranía; cae la noche; una fuerte tormenta agrava su situación; está desfalleciendo postrada contra un árbol, pero hace un nuevo intento; logra llegar a un orfanatorio, en donde da a luz.

Oliver Twis vivió su infancia en el orfanatorio donde murió su mamá luego del parto. Allí adquirió una personalidad dócil y disciplinada. Pero un día, llevado por un reto que se plantea un grupo de niños, pide un segundo plato de alimento y los directivos del orfanato escandalizados lo regalan al dueño de la funeraria, de donde se escapa por las injusticias a las que es sometido.

Por siete días recorre el mismo camino -ahora de regreso- que llevó a su madre al sitio de la muerte. Al llegar a Londres, hambriento y desamparado, es prácticamente secuestrado por un truhan que se percata de su aspecto. Así, llega hasta el desván de los viejos edificios de la ciudad, donde Fagin, interpretado magníficamente por Alec Guinness, lo explotará...

Oliver Twis
es la primera adaptación de la novela de Dickens; dirigida espléndidamente por David Lean, cuenta con algunas interpretaciones realmente de antología; la fotografía, en la autoría de Guy Green, es una maravilla cinematográfica que los amantes del cine en blanco y negro no se deben perder.
Consultar un análisis de las adaptaciones a la novela de Dickens
Otra reseña de la cinta dirigida por Lean

El Beso Mortal (Kisee Me Deaply, 1955)

El beso Mortal

Un inicio verdaderamente antológico: una dama descalza corre al anochecer por una carretera desolada, en estado de shock busca que algún carro se detenga, ante la desesperación decide ponerse frente al siguiente auto que se aproxima. En mi gusto la parte road movie es la mejor realizada de toda la película, sin menosprecio de la predominante sección noir.

Dentro de la tradición del cine negro, El Beso Mortal (1955) es una bella puesta en escena con un blanco y negro que se disfruta de inicio a fin, siguiendo la escuela de Orson Wells, Robert Aldrich nos obsequia imágenes estéticamente impecables de picada y contrapicada que dan un toque preciosista a la película.

Considerada por la crítica como una obra maestra, e incluida en el listado de British Film Institute, El Beso Mortal lleva a un punto excesivo los clichés del cine negro. Personalmente me pareció una ridiculización del género, con mujeres que se entregan a los brazos de Mike Hammer, quien irresistible se da el gusto del desprecio, de utilizarlas y de exponerlas sin escrúpulo alguno. Ya al inicio de la película se dibuja el perfil del “galán” por parte de la misma dama, a quien rescata en la carretera, desconociendo ésta que quedará en el camino de una banda criminal.

Rodada en la década de los 50´s (época de la guerra fría), se interpretó que la siniestra caja que motiva la persecución contra el detective y la investigación de éste último para desmarañar las intenciones de los asesinos de la chica de la carretera e intento de asesinato contra él miso, es una crítica a la amenaza atómica. Muy bien logrado el manejo en el suspenso sobre el contenido de la caja, sin embargo, el encanto se desvanece con una escena final poco creíble. Considero que el final artificioso resta méritos a la cinta; United Artiest no podía quedar sin un final hollywodense, aunque desconozco el final alternativo. Me quedo con la entrada de la cinta, que me rememoró la sensacional El Salario de Miedo (1953) de Henri-Georges Clouzot.

10.4.06

Casa de arena y niebla (2003, Vadim Perelman)

El drama llevado al borde del terror (tragedia). La historia se desarrolla en Malibu California, en un casa que con el paso de una bonita vista lejana a la playa a una atmósfera invadida por la niebla, invita a un sofocado sentimiento de agobio, pronóstico de lo peor.

No recuerdo la última vez que vi una película que me provocara tan marcadamente deseos encontrados con el rumbo de la trama, a cada escena dramática mi sentimiento era de que ya no debería ser peor, pero sucedía, y así en escalada hasta llegar a un punto de drama terrorífico. Casi sádicamente presentada por el director, y casi masoquistamente debe seguir el espectador hasta el final de la historia.

Es una familia inmigrante de Irán que con enormes sacrificios logran desposar a su hija con un acaudalado hombre, a través de la simulación de un estatus económico bastante lejano de la realidad. El matrimonio de su hija los deja al borde de la quiebra. El padre, Amir Behrani, va tras una casa en remate por el condado y la adquiere a un cuarto de su valor real. Pero la casa ha sido embargada a Kathy por error: tras ser abandonada por su esposo se hunde en la depresión, son varios meses en los que ni la correspondencia abre, por lo que no se da cuenta que la autoridad hacendaria pretende rematar su casa por una supuesta evasión de impuestos.

La mesa está puesta, a partir de esta base histórica se desarrolla la película que para un norteamericano promedio debe ser de auténtico terror: un hermosa chica abandonada por su esposo, por un error del fisco pierde la casa que había costado 30 años de sacrificios a su padre; un policía honesto se enamora de Kathy y es arrastrado por su sentimientos de bondad hasta llevarlo a actos irracionales, entre ellos abandonar a sus hijos y llevar los acontecimientos al punto de lo absurdo, incomprensible, indeseable, trágico; un ex Coronel Irani, buscando conservar el estatus económico de su familia la arrastra en una espiral de desesperación, dolor, sufrimiento, angustia, muerte. Pero todo es poco comparado con la configuración de la tragedia que cruza a todos los personajes.

31.3.06

Acorazado Potemkin (Eisenstein, 1925)

El Acorazado Potemkin, Eisenstein, 1925
Partiruras: Edmund Meisel (1926), adaptación de Helmut Imig (2005)

Guadalajara, Méx., Teatro Diana, Orquesta Filarmónica de Jalisco a la batuta Helmut Imig, dos mil espectadores, Gabriel García Márquez como invitado especial y yo acompañado de mi esposa sólo una fila atrás del Nobel de Literatura (1982).

Acorazado Potemkin es considerada por los expertos como una de las obras maestras de la historia del cine; en los listados de lo mejor del cine aparece entre las 10 primeras, e incluso como la mejor de la historia del cine según la Cinemateca Real de Bélgica (1958); en el mismo sentido, en 1990 fue elegida como el mejor film de todos los tiempos por la National Society of Film Critics de los Estados Unidos.

Los aspectos técnicos y teóricos del montaje son parte del discurso en las escuelas de cine, yo personalmente la viví como una experiencia emotiva y para el recuerdo, más aún por tener la oportunidad de disfrutarla en un gran teatro y con una grandiosa orquesta, que por momentos gana protagonismo al film, pero son los costos de la música en vivo.

No puede dejar uno de hacer paralelismos, el acercamiento a las larvas en la carne de res en descomposición me llevaron directo a “El Perro Andaluz” de uno de mis directores favoritos, Luis Bueñuel. Pero la cuatro cientos veces aclamada escena de la escalera de Odesa vale más que mil libros.

El ejercito del Zar se abalanza contra el pueblo que había salido a las calles a manifestar su apoyo a los marineros del acorazado Potemkin, la persecución deja docenas de muertos tendidos en las escaleras que van al puerto, mujeres, ancianos, lisiados y niños están entre las víctimas. El mayor impacto emotivo está por venir, una joven que lleva a su bebe en una carriola, contempla el drama cuando es alcanzada por un disparo, en los segundos que transcurren entre el sangrando y su desplome al suelo, se alternan escenas de los militares masacrando al pueblo, cuando finalmente cae la mujer y se escapa de sus manos la carriola, está comienza un conmovedor descenso , rostros desgarrados por el drama y sufrimiento se alternan, la carriola se desliza a brincos ahora aceleradamente…..

Ayer, 30 de marzo de 2006 fue una velada inolvidable, tuve la oportunidad de vivir un gran film, creo con ojos de espectador de los años 20 pero seguramente sin alcanzar el profundo impacto que en ellos debió generar este film, y observar el colorido musical de Helmut Imig.

15.3.06

Broken Flowers (2005, Jim Jarmusch)



Otra obra inolvidable del maestro Jim Jarmush.

Don es un hombre maduro que se ha quedado solo, su más reciente amante lo abandonó sin él oponer la más mínima resistencia. Don tiene fama de don Juan, ha tenido muchas mujeres en su vida, pero ahora en la soledad, recibe una carta de una mujer que dice haber quedado embarazada de él hace veinte años. A Don parece no interesarle, pero su vecino y amigo le prepara todo para que vaya a la búsqueda de las 5 mujeres que Don conoció veinte años atrás.

Con la fotografía clásica de Jarmush, orientado a exteriores pintorescos (Mistery Train, Stranger than Paradise), el campo con cruces de caminos y árboles altos que sólo dejan ver a la cámara sus troncos (Down of Law), diálogos en la mesa de un humilde restaurante, acompañados por una taza de café (Coffee and Cigarettes), y personajes bastante singulares y poco cotidianos. Es de agradecer a Jim Jarmush el que de una forma tan agradable haga honor a Stanley Kubrick, con el personaje de Lolita, una dulce y encantadora adolescente, hija de la primera de sus ex queridas a las que visita.

Una sensacional película que no deberían perderse los que gustan del cine independiente, del aroma a café, el misterio de los bosques como metáfora del misterio de los personajes de las historias de Jarmush, y la siempre agradable música de sus cintas.